posted by Nata on mar 9
En un día como hoy, “Día Internacional de la Mujer” (anteriormente llamado “Día de la Mujer Trabajadora”), se me contraponen muchos pensamientos y sentimientos.
Primero: Menos mal que se ha dejado de llamar “… de la Mujer Trabajadora”, porque la mujer es trabajadora desde que la mujer es que mujer.
Segundo: Parece que es un día en el que hay que felicitar a las mujeres (de hecho hoy muchos hombres y mujeres me han felicitado). Y la verdad me quedo con cara de no saber que decir, porque pienso que es un día más bien triste.
Me explico:
Por supuesto que me parece bien que se conmemore la lucha de la mujer por su participación, en pie de igualdad con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo integro como persona (derecho a voto). Lo que no me parece bien es que se siga felicitando a las mujeres este día, en el que año tras año se recuerda la desigualdad que hay entre hombres y mujeres, se pone sobre la mesa la realidad de la mujer en muchas sociedades, se hace recuento de la cantidad de víctimas de violencia de género que sigue habiendo, se recuerda las diferencias salariales que siguen existiendo, etc., etc., etc….
¿Se le ocurriría a alguien felicitar a cualquiera de las mujeres que hay en el mundo de las que a día de hoy, 8 de marzo de 2011, todavía no tienen ningún tipo de derecho, sino sólo obligaciones para con los hombres de su familia? Supongo que nadie, o pocos, tendrían el cinismo necesario para poder felicitar a estas mujeres a las que la sociedad masculina que las rodea las consideran poco más que un animal.
Esto puede resultar un poco duro, pero es una realidad que se sigue viviendo en países como Yemen, Omán, Bahréin y muchos más.
El hecho de que se siga celebrando este día, ya es una tristeza, porque significa que la igualdad todavía no es una realidad. Pocos o nadie celebran la conquista del derecho al voto de los trabajadores varones en 1848 (eso ya es una realidad).
La cuestión es que todos tenemos que ser conscientes de que todavía no hay igualdad social entre géneros. Y esta desigualdad social es contra la que hay que luchar. La desigualdad social es consecuencia de desigualdad natural, y con natural quiero decir que es una diferencia de la Naturaleza. No tenemos que olvidar que somos animales, racionales, pero animales al fin y al cabo. Y como en cualquier otra especie existen diferentes comportamientos, reacciones, procesos cerebrales, intuiciones, sentimientos, hormonas, etc… en las hembras y en los machos.
Por ello hay que educar a la sociedad (de padres a hijos, de profesores a alumnos, de medios de comunicación a espectadores, de políticos a empresarios …) a entender que lo normal es que una madre deje su trabajo durante seis meses o un año para amamantar a su hijo, para que se sienta protegido, para que estimule sus instintos, para estar con él… a entender que no pasa nada si es el padre es el que quiere pasar ese tiempo con su hijo, que lo normal es mantener una casa entre todos los que viven en esa casa, no que unos lleven el peso y otros ayuden. Hay que educar a admirarnos y respetarnos entre hombres y mujeres.
Una cuestión que he oído en varios programas de radio durante el día de hoy, discriminación positiva, ¿a favor o en contra? Si por discriminación positiva entiendo liberar a mujeres de ser apedreadas por el sólo hecho de tener un amante y ser mujeres, pues entonces, a favor. Si por discriminación positiva entiendo que a la hora de coger una baja maternal en el trabajo el empresario puede contratar a otra persona sin ningún gasto, o recibir una subvención por el trastorno que se pueda producir en el rendimiento del puesto de trabajo, pues entonces también a favor.
Mientras exista una situación de desigualdad, sí a la discriminación positiva.
Muchas gracias a todas las mujeres que lucharon para conseguir lo que algunas mujeres tenemos hoy.
Hoy podemos y deberíamos luchar hombres y mujeres por las que todavía no han conseguido nada.
Natalia Muñoz Ibáñez.-


